El aceite
de argán es
uno de los aceites más
caros del mundo. Se trata
de un aceite de lujo marroquí
que procede de los frutos
del argán (Arganda
Spinosa), árbol cultivado
en la región de Essaouira
y alrededores, en el límite
sahariano.
El
fruto de dicho árbol
es denominado arganda,
del tamaño de una ciruela,
como un dátil verdiamarillo,
es comestible y suele destinarse
al ganado.
De
su almendra se extrae un aceite
de color amarillo anaranjado,
algo turbio, de gusto muy
particular, dulce, con dejes
entre la avellana y el sésamo
y con notas de pan tostado.
Son precisos 100 kilogramos partidos a mano
para lograr una litro de aceite
de argán. Se trata de
una grasa más rica en
vitamina E y más estabñe
que el aceite de oliva. Perfecto
cuando se rocía con cuenta
gotas sobre una ensalada o sobre
pescados a la parrilla.
Aunque
se encuentra en algunas tiendas
de delicatessen en el mundo,
lo mejor es proveerse directamente
en las cooperativas targaninas
asentadas en la zona.
Al
aceite de argán se le reconocen
importantes propiedades para evitar
la degeneración de los
tejidos, de ahí su presencia
en numerosas cosméticos.